Lunes, 15 Junio 2015 06:01

18. Mi héroe es la gran bestia pop, que enciende en sueños la vigilia.

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23:05, un mito que se cae, la humedad no siempre mata. 23:10, el aire frío y pesado sigue pegándome en la mandíbula, lo recibo con cariño. 23:15, estoy a metros de recuperar el humor.

No es que escapo de Ella, de Ella y mi flacidez varonil, de Ella, mi flacidez varonil y los futuros reproches. Para nada. Escapo de mí mismo, no me aguanto más.

Anunciarse en la entrada de la discoteca como invitado de un festejo de cumpleaños, dejar la campera en el guardarropas, divisar al fondo del salón a Amigo Cumpleañero y Salidor Fuerte impecablemente vestido, rodeado de un séquito mixto que estalla en carcajadas que él bien sabe que son más irreales que sinceras, dispuesto a que cualquier noche sea LA noche.

Amigo Cumpleañero y Salidor Fuerte alza sus brazos medio desnudos medio vestidos por las mangas arremangadas de su camisa y gesticula con sus manos algo así como un vení, vení, estoy acá. Llego esquivando gente que baila música pop.

-    ¡Genial que estés acá! ¡Vos no fallás, querido!
-    Genial que cumplís años, Amigo Cumpleañero y Salidor Fuerte…
-    ¿Y eso?

Claro, Amigo Cumpleañero y Salidor Fuerte no sabe que no estoy más con ella; que me entrego a Ella ahora, con dificultades físicas, es cierto, pero le rindo culto igualmente; que mis pensamientos sobre ella siguen intactos y que eso provoca que no pueda consumar con Ella.

Le comento todo, sin omitir detalles, y Amigo Cumpleañero y Salidor Fuerte apresa mi cara con sus dos manos, me mira fijamente a los ojos, penetrante como pocos, y sentencia.

-    Hoy es hoy, ayer fue ayer y mañana será mañana.

No entiendo.

Amigo Cumpleañero y Salidor Fuerte me suelta, toma con su mano derecha una botella de vino espumante, con su mano izquierda desabotona su camisa hasta la entrada del ombligo, se sube a la mesa más cercana y, ayudado por sus rasgos bien cortantes, bien masculinos, como si fuera la encarnación de un coloso clásico, impone respeto y admiración mientras vocifera.

-    ¡HOY ES HOY, AYER FUE AYER Y MAÑANA SERÁ MAÑANA! ¡VAMOS, MIERDAS! ¡A FESTEJAR!

Así como no creo en las brujas, pero que las hay, las hay, las casualidades siguen matándome: ni bien Amigo Cumpleañero y Salidor Fuerte termina de arengar a la discoteca toda, tres mujeres lo rodean, la música sube, las luces bajan aún más su intensidad de iluminación y cantidades imposibles de humo artificial salen por las diferentes esquinas de este depósito de cuerpos calientes y transpirados.

El infierno mismo. Corroborado.

-    ¡UN INFIERNO, QUERIDO, UN INFIERNO! ¡MIRÁ TODAS ESTAS MUJERES, POR FAVOR! ¿¿¿Y TE PREOCUPÁS POR DOS QUE NO CORTAN NI PINCHAN???

El lago de transpiración que nace en la pelada mollera de Amigo Cumpleañero y Salidor Fuerte se fragmenta en un delta que transita todas las partes de su cuerpo faltas de ropa. Esos micro ríos corren por su pecho cayendo en dirección a su cintura. Una de las tres muchachas que siguen venerándolo, Petisa de Ojos Verdes y Excelente Cuerpo, mientras baila, recorre con su índice derecho el torso de Amigo Cumpleañero y Salidor Fuerte, lo succiona y me lanza una mirada muy sugestiva.

-    Mmm… ¿y vos sos?
-    Yo soy…
-    ¡UN ESTÚPIDO! ¡VOS SOS UN ESTÚPIDO! ¡JAJAJAJAJAJAJA! ¡MIRÁ LO QUE ES ESTO! ¡DIVERTITE DE UNA VEZ!

Amigo Cumpleañero y Salidor Fuerte es así: encuentra siempre el momento exacto para que el ridículo genere buen ambiente sin importarle la víctima de sus burlas.

Petisa de Ojos Verdes y Excelente Cuerpo me sonríe, pícara. Con la autorización visual de Amigo Cumpleañero y Salidor Fuerte me toma de la mano y me lleva hacia el rincón más oscuro del lugar. Nos sentamos en un sillón de dudosa limpieza y apoya su mano izquierda sobre mi muslo. Reacciono con un movimiento que denota incomodidad.

-    Uy… estás muy tenso, amor… relajate… no pasa nada…
-    Sí pasa, Petisa de Ojos Verdes y Excelente Cuerpo… sí pasa…

Comienzo a relatarle las penurias más cercanas y

-    Shhh… tranquilo… tranquilo…

Petisa de Ojos Verdes y Excelente Cuerpo pasa su mano derecha por los breteles de su corpiño, extrae un minúsculo cartón colorido y lo parte en dos. Muy sensual, empujando hacia abajo mi labio inferior con su dedo pulgar derecho, me obliga a abrir la boca como la mejor letra O posible. Al mismo tiempo que coloca una mitad de cartón sobre su lengua me dice que

-    Vamos a hacernos bien.

Pienso decirle que el bien y el mal son preconceptos creados por los poderosos para dominar los sentimientos: leyes absurdas que nos alejan del ser uno mismo, del libre albedrío sin daños colaterales. Pero al ver que cierra sus ojos y se hunde en gemidos de un trance de goce puro decido que

-    Sí, vamos a hacernos bien de una puta vez.

Y, siendo las 23:55 según mi reloj pulsera, dejo que el cartón se mezcle con la mayor cantidad de saliva posible.

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Afiche cap.18

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